No todo lo que escribo da como resultado una realización, resulta más una tentativa. Lo que también es un placer. Pues no todo quiero abarcar. A veces quiero sólo tocar. Después lo que toco a veces florece y los otros pueden tomarlo con las dos manos.
Clarice Lispector

"La lapicera del Bar"

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"Mascota Vip del Bar: Cláris"

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"Centro de mesa del Bar"

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"La llave del Bar"

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"Bijouterie del Bar"

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El que busca, encuentra

"Un sueño que sueñas solo, es sólo un sueño.
Un sueño que sueñas con alguien es una realidad."
John Lennon

NO PUEDO CON MI ALEGRÍA!!! ENCONTRÉ A LA DUEÑA DE LA CÁMARA!! LA ENCONTRÉ!!


Se llama Naky, es de Mendoza (a unos 1000 Kilómetros de donde vivo). Viajó a Buenos Aires solo para ver a FooFighters, ahorró un montón para ese viaje.
En Buenos Aires se reencontró con familiares que hacía años que no veía, de ahí también, la importancia que tienen las fotos para ella.
Me contó que la cámara se la compró en el 2009 con los ahorros que juntó porque es profe de música y no gana mucho.
Naky va a todos lados con esa cámara, hasta se le rompió la mochila en el recital por llegar a los empujones hasta adelante y así poder tener mejores fotos.
Me contó que en el recital llovió y pensó que se le rompería la cámara “pero aguantó la negrita”.
Naky también me contó que me encontró porque una amiga que sigue las páginas de Foo Fighters, le comentó que alguien estaba buscando al dueño de una cámara...
Así que, si no fuera por la ayuda de los fans de Foo Fighters no hubiera podido cumplir mi meta de devolver esta cámara.
Nunca dejen de hacer cosas buenas aún, por gente desconocida y así, como quien tira una botella al mar con un mensaje, les digo a todos: Nunca dejen de creer en las causas buenas, porque esas, son las que nos convierten en mejores seres humanos.
Un abrazo para todos y gracias por el apoyo en esta causa!!
Tuky


pd: por si alguien no entiende la historia pueden leer lo que me pasó aquí 
pd 2: ojalá que, si algún día la vida, pone a alguna de todas estas personas, en la situación de tener que elegir entre hacer "lo correcto" o "mirar para otro lado"... me recuerden y elijan bien.



Las fotos de Foo Fighters buscan dueño

“La solidaridad es la ternura de los pueblos.”
Gioconda Belli

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos
para cambiar lo que somos.”
Eduardo Galeano

El sábado a la mañana mientras desayunaba con E. me comentó de una página donde se hacían descuentos importantes en compras. Para ejemplificar la charla, entramos a esa web y lo primero que veo es una cámara de fotos pequeña que estaba en oferta.
Ya tengo dos cámaras que amo, pero igual, dije en voz alta: “creo que debería tener una cámara chiquita para llevar en el bolsillo siempre”.
Por la tarde me fui a tomar mates con una amiga. Entre charla y mates, se cayó el sol sobre nuestras cabezas, así que, juntamos nuestros bártulos para emprender el viaje de regreso.
Al caminar unos metros vi entre el pasto y la oscuridad, un brillo que me llamó la atención.
Me acerqué y levanté una cámara de fotos tal como la que había visto y querido a la mañana.
Mi alegría no fue minúscula, ¡¡tenía gratis una cámara!!
Pero, —siempre hay un pero— cuando llegué a casa, me puse a ver las fotos que tenía la cámara y mi cara fue mutando de a poquito.
Entre las fotos había sonrisas, encontré caras de buena gente, fotos del recital de Foo Fighters , incluso videos de ese recital.
Entonces, pensé: ¿y si esta gente está triste por perder la cámara? ¿Y si son fanáticos totales de esa banca de la cual yo no sé nada? ¿Y si ir a ese recital les implicó un esfuerzo equivalente a un sueño? ¿Y si el único recuerdo de esos momentos lo tengo yo, entre las manos?”
Así fue como me metí en Facebook y aún a riesgo de que me digan “loca”, empecé a dejar este mensaje en los grupos de “Foo Fighters”:

“Disculpen que escriba aquí, pero hoy domingo 6/4 encontré una cámara de fotos negra. Dentro de la cámara hay fotos de un grupo que fueron al recital de FOO FIGHTERS en la cancha de River.
Por cosas que veo en la cámara intuyo que estarán tristes por haber perdido esta cámara con las fotos del grupo.
A todos los fanáticos de Foo Fighters les pido que compartan esto para que el o la dueña de la cámara me contacte por Facebook y así poder recuperar la cámara que seguramente es importante para él o ella.
Pd: No doy descripciones de la cámara, ni del contenido, ni del lugar donde la encontré para que no aparezca alguien diciendo que es el dueño cuando no lo es.
Pd 2: Otro en mi lugar borraría las fotos, pero creo que cuando la gente ayuda se pueden lograr cosas buenas. Gracias por compartir y ayudarme a encontrar a estos fans."

Hoy me encontré en mi Facebook un mail que dice: “Ey! Vi tu mensaje sobre lo de la cámara en el reci y me dije: “QUÉ gesto copado!”, de más está decir que adhiero a tu comment sobre la solidaridad. Por lo que pensé que ¨ yo quiero gente que piense así en mi vida…”

Seguido a eso tenía otros 6 mail de personas que habían perdido cámaras preguntándome si la que yo tenía era la de tal modelo.
No, todavía no encontré a los dueños pero, la sorpresa mayor me la llevé cuando vi la repercusión del asunto…


Y ahí no terminó la cosa porque encuentro mi publicación en un grupo creado el 6/4 (día en que publiqué el pedido de solidaridad) que se llama “Gente que busca gente Foo Fighters Quilmes Rock 2012” en donde entre toda la gente que busca a personas que les llamaron la atención, encuentro esto:


Si cuento esto no es para obtener un “qué buenita que sos Tuky”, lo cuento porque no pensé que tantas personas leerían eso, no esperaba que copien y compartan mi pedido de ayuda.
Hay más gente buena en este mundo de la que pensamos; gente dispuesta a ayudar más, de la que creemos.

Esta entrada no es contundente por lo que dice, sino, por lo que calla; yo, solo viene escribir esto por si el dueño/a de la cámara hace una búsqueda en google y cae en este bar.
Todavía no perdí la esperanza de devolver la cámara.

pd: ¿próximo paso? Tengo que invertir $150 en el cable para poder bajar una de las fotos y publicarla diciendo que esas son las personas que busco. 
Sí, si el dueño de la cámara lee esto: “no solo te estoy buscando para devolverte la cámara sino que también, te ganaste un cable para bajar las fotos” ;)


pd:2 se agradece compartir donde crean conveniente, esta entrada.

pd3: Tengo un sueño nuevo: quiero sacarme una foto con el/la dueño/a de esta cámara para confirmar que sí se pueden lograr cosas buenas cuando la gente se une aún, sin conocerse.

Respuesta desde una silla para una pregunta anónima

...fue encontrar un camino
en el fondo más cruel del pozo ciego...
Vicente Gallego

¿A dónde estás cuando no estás con vos?

Cuando estoy sin mí, me voy a "El país de Nunca Jamás", no el de los cuentos sino, ese de las sin fronteras (inexistentes y desesperanzadas).
Cuando estoy sin mí, voy a vestirme de duelo y me siento lunar negro —diminuto, casi invisible— en el lomo de una pulga, de ningún perro.
Me voy de mi a ese lugar de escondites ciertos, a esa baldosa moribunda donde siempre llueve, y maldigo —desde esa miniatura oscura— por igual, a peatones y tortugas.
Cuando estoy sin mí, voy a las horas de mirar el techo sin hallar inspiración que me salve y hasta podría jugar al backgammon
con piezas de ajedrez para tener así, algo de que quejarme.
Y ceno melancolía mientras me baño. Y me cuelgo como una perla descascarada, al cuello de una jirafa; para mirar a todo el mundo, con la misma soberbia con la que un gato aterriza parado aun, en los cantos más filosos. Y me siento a pensar qué otra cosa puede ser mi mano que no sea un montoncito de fósforos apagados.

Bienaventurados los pasos que me dejaron sin mí para enseñarme la buena aventura de estar conmigo.


Nota: La pregunta que aparece en el inicio de este post fue la que me dejó un anónimo. Gracias por la inspiración!
Si querés colaborar con preguntas que puedan desencadenar futuros post, podés dejarlas aquí

Los signos de la dulzura

“¿Se puede escribir con agua?”
Mirta Rosenberg


Entonces yo pensé en preguntarte:
¿Qué gusto tienen los besos que no das?
¿Cómo suena tu respiración cuando dormís?
¿A qué saben las plantas de tus pies sobre el pasto verde
recién cortado?

Entonces yo pensé en preguntarte:
¿Dónde se pierden tus caricias cuando cae la lluvia?
¿A dónde se esconde tu perfume cuando te bañás?
¿La vida se ve más verde en tus ojos verdes?

Entonces yo pensé en preguntarte,
tantas,
tantas cosas,
que los signos de interrogación
se me hicieron gotitas de rocío
en las hojas de un Aloe.



Bonus de este post: se me ocurrió responder preguntas así que si quieren jugar, pueden dejar sus preguntas en la columna de la derecha o, ingresar Aquí.

Mi secreto

“Ser valiente;
no es sólo cuestión de suerte”
Vetusta Morla

Me tambalearé en el adiós y caeré como un adoquín tirado al agua, como una bolsa de papas caería desde el octavo piso.
Me caeré, sí, me caeré; besaré el cemento, la tierra en sangre y, hasta el pasto muerto.
El desamor me dará la estocada final y vengativo, me atravesará el pecho con su sable de olvido.
Mi cuerpo desfalleciente maldecirá la entrega, la ilusión en cuotas, las caricias dadas, cada “te amo” que he dicho.
Ahí, tirada, odiaré la puta vida, la nada que se gana, los poemas de amor mintiendo tanto.
Ahí tirada, morderé mis labios para sangrar —de una sola vez— todos los besos que he besado.
Pero te contaré un secreto; por lo hecho y lo deshecho, por lo regalado y el vuelto dolorido, por lo amado, por lo vivido y por quien soy; si caigo, aun sangrando, me levantaré.

Nadie sabe cómo se mata a un dragón

"allí por donde andes,
andaré yo,
entre la tierra y tu sombra"
Gioconda Belli

Deberás verla, un día cualquiera, quizás, pasar como si nada.
Tus ojos deberán descubrir la luz tenue en la mirada, que te dirá: “aquí, sigue el camino correcto”.
Deberás sentirte torpe, desde la barriga, hasta la punta del cabello.
Sí, el mundo se te volverá cuadrado, y redondo, y tus manos burbujas de jabón.
Sí, se te pasarán todos los días en un instante, y comenzarás el viaje.

Cruzarás los ríos de tus miedos y serás vencedor, poniendo cara de niño y pose de gigante inocente.
Deberás trepar las montañas oscuras de tus tiempos mejores, cometer errores en tus pasos, desandar caminos en medio de un desierto de araucarias.
Deberás saltar las piedras de amores ya soltados, caminar descalzo sobre ese espanto silencioso cuyo rostro anuncia, ninguna bienvenida.
Sí, lo dicho y lo silenciado, deberás cruzarlo a nado.
Sí, en las esquinas perdidas de lo que nunca fue, pasarás en limpio tus mejores versos.
Deberás leer en las estrellas, la impotencia de las constelaciones diciéndote —para despistarte— “no hablamos del destino sino, de la soledad de la distancia, del brillo sutil de los recuerdos idos”.
En el mapa de tus caídas, sentirás el peso de la sangre de los años, la sed que inundará tu boca y el cansancio, de tanta nada.
Te lastimarán las espinas de las caricias ausentes.
En el viaje, sabrás del sabor del agua fresca, pero será menester primero, mojar tus labios con la arena del desconsuelo.
En el campo cotidiano de batalla, será tu pensamiento estratégico, caliente arena de una playa que a nadie baña.
Deberás salvaguardar tu pecho —ese bosque verde, esa savia pura—, que te regalará el temple del no vencido, el brote de toda fe.
Sí, deberás perecer, más no morir.
Deberás gritar, más no aturdir.
Sí, caminar, más no correr.
Sí, callar, más no enmudecer.

Durante todo tu viaje procurarás proteger la belleza en su torre, salvarla del tiempo y del olvido y así; te casarás con la princesa pero primero, matarás al dragón.

Entre lo superfluo y lo sublime tu

The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore

Como llegó la hora de la merienda, en el bar tomamos chocolatada, mate y licuado de banana mirando...

Samuel Leví & Martín Angulo Medina en "La Oreja Negra"






Gracias enormes a Samuel Leví y Martín Angulo Medina

"La parada" (Cap. 2)

“De nuestros miedos
nacen nuestros corajes”
Eduardo Galeano

«No debería haber salido tan tarde, si no dejaba para el final lo que tenía que hacer, esto no pasaba. Y como si fuese poco, esta oscuridad que no me deja ni ver lo mínimo.
Nunca dar lo mínimo cubre lo que se debiera, nunca»
.
Ella se sienta en el cordón de la vereda y achina los ojos; pero no hay caso, ella no ve.

«Que linda noche no está pesada, bueno, no tan pesada como el otro día. Tengo que afinar la guitarra»
Él se acercó y vio a la chica sentada en el cordón de la parada de al lado.

« ¡Joder! ¿Era necesario que apareciera éste?» —piensa sobresaltada al girar la cabeza y ver la silueta del hombre— «que venga rápido el colectivo, que venga rápido el colectivo» —se dice buscando la tranquilidad esquiva.

« ¿Qué le pasa? ¿Por qué me miró así? ¡Tampoco soy tan feo che! Tiene lindo pelo, me gustan las minas de pelo corto. Seguro viene de la casa de alguna amiga»

«Seguro me roba ¡ay Dios! sacálo de esta cuadra»

« ¿Qué voz tendrá? ya sé, puedo acercarme y, sin hacerme el galán, preguntarle cualquier cosa»

«Así empezó todo esa vez... La noche oscura, el cruce del tren, el forcejeo, el aliento asqueroso de ese tipo.»

«Podría preguntarle qué hora es. ¡Que boludo! como le voy a preguntar eso, teniendo este reloj en la muñeca»

«Me siguió una cuadra y dobló. Yo me sentí aliviada cuando dobló. De la nada, apareció por el otro lado. Y arrinconándome contra la pared, ese cuchillo. Esa vez tampoco debería haber andado sola por la calle. No era tan tarde y ese hijo de puta que seguro... mejor no pienso en eso, mejor no pienso en eso.»

«Tampoco puedo acercarme y tirarle de una; “¿me puedo sentar con vos?” ¡Que mierda!, no puede ser que se me vayan las ideas así. ¡No flaca, no se te ocurra tomarte un taxi!»

«Mejor me paro, y si se acerca puedo patearlo y correr con aquel policía y pedirle ayuda»
Ella gira la vista justo cuando el policía ataja un mate del sereno del hospital, ignorando a la ciudad que teme a sus espaldas.
«No sirven para nada, igual que esa vez: “¿usted iba así vestida?” ¡Gordo pelotudo! Como si llevar pantalones cortos y una remera cinco talles más grandes, fuera la incitación sexual más grande para... mejor no pienso en eso, mejor no pienso en eso»

«Mejor prendo la música del teléfono. No me va a venir mal algo de música» piensa él buscando en el bolsillo.

«Sí, metete la mano en el bolsillo porque ya no tengo miedo, sé defenderme y ni vos ni nadie, volverá a lastimarme» dice ella dándose coraje.

« ¿Cómo era esta mierda? botón verde, galería de música...»

«Yo hice lo que pude, los moretones se fueron, pero el morado del alma otra vez, no lo paso»

«Ma' sí, yo me mando y que sea, lo que Dios quiera.»

«Y ahora ¿Qué?, ya te vi, esta vez me di cuenta»

-Disculpame, ¿hace mucho que esperás?
-15 minutos- contesta ella cortante, dando un paso para atrás, midiendo la distancia que la separa del hombre.
-y ¿viste pasar algún 17?
-no.
-ah bueno, entonces, todavía tengo chances- dice él y le regala una sonrisa.

Ella, mirándolo por el rabillo del ojo, gira la cabeza como quien da por terminada la conversación y él, él entiende la directa y se aleja.

«Soy un tarado, la sonrisa del espejo no funcionó. Tiene linda voz, buen punto.»

«Estuve bien, me salió la voz de gata que se defiende... gata herida que sabe defenderse»

El policía quiso otro mate para no dormirse.
La noche avanzó lenta y se resbaló por la escalera del hospital como una gota de lluvia por una reja antigua; así, como se me resbaló medio café por la garganta.
Pero todavía me queda medio café y los dos colectivos, sin llegar...



continuará...

"La parada" (Cap. 1)

y veía con los ojos bien abiertos
en las madrugadas tan oscuras
la luna siniestra en el cielo.
Clarice Lispector.

Les voy a contar una historia —con principio obvio— que durará, lo que dure este café.
Como ven, estamos en esta avenida de Buenos Aires —más exactamente en la avenida Manuel Montes de Oca justo, cuando se cruza con la Avenida Caseros— barrio de Constitución.
Son exactamente las dos y veintiséis minutos, de la madrugada del miércoles.
Esta avenida que de día es un caos de tránsito y colectivos, no tiene ni las sombras de los peatones; solo unas pocas personas duermen justo ahí, en las escaleras del Hospital General de Niños "Pedro de Elizalde".
Para los que no conocen, estas calles están muy lejos de ser los metros más seguros de Buenos Aires. Es por eso que ese policía que está en la puerta —Cabo Eduardo Madero—, sacó panza; no por las famosas "papas a la crema" de Matilde —su mujer— sino, por el poco sentido que le encontró a su profesión corriendo ladronzuelos del barrio.
Ahí viene Ella.
Esa chica con paso acelerado salió del trabajo recién y la oscuridad de las cuadras, le hizo jurarse que otra vez, no se quedaría hasta tan tarde.
Y sí, Ella, tiene miedo.



continuará...

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