No, no importa.
Si estás solo.
Si estás sola.
Si estás con alguien.
Si estás enamorado,
si no lo estás.
Si sos viejo, joven, rubio, morocho o castaño,
si las etiquetas te sobran para definirte.
No, no importa si te enojás, si reís, si sos feliz o si estás triste.
No, no importan las medidas de tu cuerpo.
No importa cómo, cuánto, o dónde...
más, si es amor del sano por tu propia alma.
PD: perdón si es muy cursi pero es que mi sábado empezó así:






2 comentarios:
básico :)
amen :)
Publicar un comentario
Gracias por leerme y el honor que sentiré al leer tu comentario. Para quien escribe, los comentarios son el alimento que me da ganas de seguir. Si no contesto no es por falta de respeto, es que a veces falta el tiempo y otras (muchas veces), los comentarios por sí solos, forman un post que amerita mi silencio atento.
Sí, todos los leo. Así que: ¡Gracias por estar ahí!
Como siempre:
Este bar se reserva el derecho de admisión.
Si se porta bien la casa invita, si se porta mal paga el Happy hour