No tengo mascotas.
El último animal en entrar a casa fue un pez: “Güisqui”.
Antes del mes, se suicidó tirándose de la pecera.
Lo encontré seco, doblado como un paréntesis y si no fuera por la realidad de la muerte, podría decir que me dejó una nota de suicidio en la que decía “no te soporto”
Para evitarme más notas, cambié las mascotas por las plantas.
Y llegados a este punto, creo que las plantas crecen en mi balcón sólo, por piedad.
-y sí Begonia, da pena esta mina, mejor saquemos un par de flores para que crea que el tiempo pasa para algo-
Al menos no soy la “loca de la tortuga”…
Ella era una mujer rubia, de unos cuarenta y tantos, que se paseaba por el barrio con una tortuga en la mano.
Si era invierno paseaba a la tortuga con un trajecito de lana.
Si era verano, pues la mujer la llevaba con un ventilador de los que funcionan a pilas mientras te decía –imaginate como sufre el calor que anoche casi no durmió-
La mujer decía que se comunicaba con su tortuga y que podía hasta darse cuenta de si le dolía la cabeza. Si eso ocurría, le pisaba medio Mejoralito en una cucharita de agua.
-¿hoy como está?- le pregunté una vez.
Miró fijo a los ojos de la tortuga y la tortuga la miró…como miran todas las tortugas; entonces dijo: -hoy está muy pensativa, casi filosófica pero no quiere decirme en qué está pensando-
Siempre admiré su dedicación por la naturaleza… la de la tortuga obviamente.




2 comentarios:
La tortuga,que bicho que siempre me diò todo el asquete!!!
puajjjjjjjjjjjjjj
P.D.:Para mi,que a la mina esa la tortuga le escapò de ella mismita hace raaaaaaaaaato miràloquetedigo... ¬¬?
jajajajjajajajaaj
Y un minino??
Son tannnnn independientes o tambièn tuviste y se te suicidò?? O_o
BECHOPPPPP
APA agradecida Tuky.
Iba un gallego por la calle con un zorrino debajo del brazo y cuando Manolo lo ve le pregunta:
-Pero José, ¿qué haces con un zorrino debajo del brazo?
-Es mi mascota le responde.
-Pero José, y el olor?
-Ya se va a acostumbrar.
Publicar un comentario
Gracias por leerme y el honor que sentiré al leer tu comentario. Para quien escribe, los comentarios son el alimento que me da ganas de seguir. Si no contesto no es por falta de respeto, es que a veces falta el tiempo y otras (muchas veces), los comentarios por sí solos, forman un post que amerita mi silencio atento.
Sí, todos los leo. Así que: ¡Gracias por estar ahí!
Como siempre:
Este bar se reserva el derecho de admisión.
Si se porta bien la casa invita, si se porta mal paga el Happy hour