Bueno, no es que no tengo ganas de escribir. No tengo ganas de escribir cómo me siento.
No tengo ganas de contar que corrí y compré el sommier, y el acolchado (negro, como quería).
No tengo ganas de contar que compré mi primer juego de sábanas de dos plazas después de casi tres años. Grises, con un vivo rojo. Sí, gris (la vida tiene grises dicen) y una línea apenas roja (para contradecir el gris, no más)
Y no tengo ganas de hablar de que se me ocurrió pintar un cuadro.
Sí, cambiaré ese de esa pareja. Ese, que hoy, particularmente, me parece más que una utopía una mentira. Ese cuadro hoy, es una bofetada en la cara.
Así que en honor a la vida sana se me ocurrió pensar llevar los arabescos que tiene mi zippo a un cuadro. Sí, y eso colgaré ¿por qué? porque tiene un significado importante para mi. ¿Qué otra razón tendría que haber?
Y no. No tengo ganas de contar que vendí el escritorio y que la camita que me llevó tres semanas pintar de blanco se la llevará mi vieja para decorar el que antes era mi cuarto.
Y no. No tengo ganas de comentar la discusión que tuvimos con mi vieja, por el horario en que vendría o no, a buscar las cosas.
No tengo ganas de contar que en una llamada me cambió todos mis planes y me complicó todo lo que quería para mi sábado.
Tampoco tengo ganas de contar que me molesta no tener fuerza para desarmar yo sola el escritorio y llevarlo al living hasta que Eusebio venga a buscarlo. Porque no se trata de la fuerza, sino de la molesta soledad de hacerlo justamente, sola.
Mi día que debería ser feliz se transformó en un montón de excusas idiotas y cero ganas de hacer.
No me gusta hacer todo a las corridas.
Vaciar el escritorio, sin saber donde meteré las cosas
Desarmar la cama, sin tener las herramientas para hacerlo.
Tengo un día para vaciar el cuarto y estoy enojada.
Y no, no tengo ganas de contar que veo la parte mala en lugar de ver la parte buena y decirme: “wiii Tuky, te animaste y te compraste un sommier de la san puta y es hermoso el acolchado y los almohadones y lo que tenés pensado para decorar”, no, no tengo ganas del optimismo barato.
Tampoco tengo ganas de contar que hoy no fui amable con el tachero y que le ordené que baje la maldita radio que solo pasa canciones de amor en las que hoy, hoy no creo.
Tampoco tengo ganas de contar que estoy cansada, que Cláris no tuvo mejor idea que pasar la noche lamiéndome la cara sin dejarme dormir. Sí, la ternura a veces molesta.
Y no, no tengo ganas de contar que debería estar feliz y no lo estoy.
Que me molestaron las parejas de la mano.
Que me fastidió la gente hablando de fútbol.
Que no supe encontrar en mi día nada, que lo vuelva brillante. Me fastidia llegada la noche reconocer que el día fue una mierda porque no tuve ganas de cambiarlo.
No tengo ganas de contar nada de todo esto.
Pero de alguna manera lo estoy contando ¿cierto?
Sí. porque comprar un maldito sommier de dos plazas para dormir sola, me da miedo.
Sí. porque tengo miedo de que la cama sea kilométrica y deprimente.
Sí. porque tengo miedos irracionales y me doy cuenta. “de última tuky, vendés todo al cuerno y listo ¿Dónde está el problema?”
Ciertamente, no hay problema.
Yo, soy el problema
Así que cumplo mi misión. Un pos más como me prometí.
¿Qué música le va a este pos? la que se ve a la derecha.
Sí, soy un amor, y soy re tierna y también soy re dulce e incondicional, pero también tengo días como estos, donde las cosas no son tan fáciles.
Donde una conversación me entristeció y donde yo, no tuve otras ganas más que las de apagar el mundo y dormirme.
Sí, esto también, soy yo.
Y este pos es, al menos, un intento de no falsear algo que no soy: “si ser uno es ganar ¿por qué mentirse?”
Resistir
Quizás de eso se trate todo.
Trois petits points
Hace 17 horas




13 comentarios:
y sí, tenés permiso para tener un día del orto y lleno de miedos.
Y sé que sabés, que no todos los días van a ser así
Golpe de puño al pecho y dedo índice hacia el monitor, yo te banco Tuky (en las buenos y en los malos días)
te mando un abrazo, una leche tibia con miel y un baño de inmersión con sales aromáticas y pétalos de rosas flotando en el agua, los inciensos los trae Gabu :)
Me parece a mì o lo extraño seria que con tannnnnto cambio y movimiento hicieras de cuenta como si tal cosa?? O_o
Fijate sino que hasta CLÀRIS presintiò la situaciòn adelantàndote unos mimos... :)
P.D.:La verdad que yo prefiero embroncarme con todo lo que tenga al paso antes de darme la cabeza contra la pared mientras me ahogo en làgrimas,esto ùltimo me paso en mi mudanza y me costò un perù revertir... :/
BESOTES CON GANAS DE ESTE VIERNES =)
Ahhhhhhhhh...!!!
Casi me los olvidaba,si me conocerà la CHIRUS que me encajò los inciensos... ;)
ACÀ estan!! ;-)
BESOS EXORCIZADOS
La anteúltima oración es lo más lindo de todo lo de arriba:
http://www.youtube.com/watch?v=3eK_KLPfNNI
Besos con Ghanas de simplemente nada bañados en chocolate
Chiru: me encantó eso de "y sí, tenés permiso para tener un día del orto y lleno de miedos." (ñam ñam se me acaba de ocurrir un pos, gracias)
que buen abrazo!!!!
Gabu: no lo había pensando. es cierto un cambio trae "cosas". Ahora que ya estoy más tranqui no veo la hora que llegue mi sábado para tirarme en esa cama y decir "faaa está groooso esto" :)
Gracias por el "sumario" me gustan los de sándalo. en realidad, ahora que lo pienso, me gustan más las gotitas en el agua y el hornito. Sándalo, sí, sí, me gusta el sándalo.
Gracias por esos besos, ya dejó de girarme la cabeza ;)
Nuwamda: es cierto, esa palabra
tiene peso ;)
pd:Acordate de agarrar la piedrita que te pedí que me trajeras de áfrica
Sabes? Siempre que he hecho un cambio, se me ha caído medio mundo encima en "el mientras tanto". Todo lo que conlleva una transformación de algo, por mucho que llegue a ilusionarnos en el "antes de", genera movimientos internos inesperados y desconocidos cuando empieza la faena. Yo lo llamo el "pánico escénico". Si, si, aunque se sea valiente, fuerte, capaz y todos esos calificativos potentes, algo nos arraiga a lo que está ahí ya desde hace mucho, incluso cuando ya ni nos guste. Pero es nuestro, es familiar, es conocido, está aprendido e identificado. Decidimos un cambio y ...Oh! sorpresa!, enfados, bajón, apatía, desgana, etc etc etc. Energía en movimiento, ¡como debe ser!, piénsalo así, es nada mas y nada menos que eso, energía que se mueve, que limpia, que baila, que canta, que ríe, que vuela... te puedes haber sentido fatal porque toda esa energía tenía también que expresarse en ti, fuera como fuera. Creo que vas a sentirte muy bien con los cambios de tu dormitorio. Si. Un beso. Esther.-
Esther: sabiduría pura lo que me decís. Es cierto, sentía y “pánico escénico” . Hoy sentí eso de “energía en movimiento” cuando dije “bien, vas bien tuky”. Hoy, de solo pensar que todo este desorden (que actualmente es mi casa) será reemplazado por algo bien bonito me hizo sentir mejor.
Gracias por tus sabias palabras
Besotes
Verás...he soñado que te decía que dibujes y colorees un mandala para tu pared, sin que esto suponga una renuncia a los dibujos de tu zippo que, precisamente, pueden formar parte del mandala...¿¿??. Me cautivan esos momentos en los que en los sueños pasan estas cosas. Y te lo tenía que contar porque estabas ahí. ¿Comprendes?, pues eso. Esther.-
Esther: un mandala!!! esa, esa es una buena idea!! Ayer a la noche pensé qué podría poner en la otra pared que quedará vacía. Creo que tu sueño me dio la respuesta que necesitaba
Gracias!!!
Lindo el post. Hace mucho que no veía eso de exprimirse el alma con palabras sencillas para-bien-o-para-mal. Qué bueno que ande mejor. Un abrazo.
Gracias Jorge por sus palabras.
Otro abrazo para usted también.
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Gracias por leerme y el honor que sentiré al leer tu comentario. Para quien escribe, los comentarios son el alimento que me da ganas de seguir. Si no contesto no es por falta de respeto, es que a veces falta el tiempo y otras (muchas veces), los comentarios por sí solos, forman un post que amerita mi silencio atento.
Sí, todos los leo. Así que: ¡Gracias por estar ahí!
Como siempre:
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