No creo en Dios, ni en la iglesia católica ni en los bonus track que traen. No creo en el infierno, ni en el paraíso, ni en el pecado. Básicamente no creo en ninguna religión. Tengo mis opiniones sobre tales cosas pero, como respeto al lector que pueda ser creyente me las reservo para mí (al menos en éste momento).
Sin embargo tengo claro que elegir carecer de esas creencias no me impide tener fe.
De hecho, tengo una única FE.
Fe en una energía que para mi mueve el mundo, fe en aquello que para mi es lo único que salva y que todo lo puede... yo tengo fe en el Amor.
No me refiero lógicamente, al amor de pareja o al amor que se siente por los seres que nos rodean; me refiero al AMOR como una llama eterna.
Veo a ese Amor como una deidad, como una luz que está dentro de cada ser vivo o no vivo, que me rodea.
Lo mismo que otros le otorgan en rezos a un Dios yo, se lo otorgo de alma entera al Amor.
Ayer vi éste cartel:
“Es una buena pregunta” pensé, pero no tuve ganas caer en lo básico de contar algún ejemplo porque a esta altura me sobran y ya tengo claro que todo depende del cristal con el que miro.
Fueron esos los motivos que me llevaron elegir pensar en la muerte de un “hijo de puta”.
Creo honestamente que hay almas bellas y almas que son bellas pero, están cubiertas por tantas, tantas máscara que no se les puede ver esencia.
Creo que un “hijo de puta” es como una cebolla o mejor dicho, como cuando pelás una cebolla y tenés que sacar capa por capa para llegar a verla blanca y radiante.
Digo “cebolla” y no “naranja” porque las cebollas hacen llorar y las naranjas, a menos que las dotemos de algo que no son, no provocan lo mismo.
Si creo ésto es justamente por mi fe en el Amor que me impide, de algún mondo, creer que un ser humano pueda ser en su esencia más profunda e íntima un ser maligno.
Sí, tengo claro que hay seres que eligen ante determinadas circunstancias obrar con extrema malicia. Pero algo me dice que si a esa misma persona se la pusiera en otro contexto, se la dotara de otras experiencias de vida, obraría de manera distinta.
Creo que un “hijo de puta” es un alma bella que se descarrió en algún punto de su camino y que se alejó de esa fuente de Amor, en la que creo.
Entonces ¿qué pasa cuando un “hijo de puta” muere?
Simple, se muere.
Entonces ¿qué pasa cuando un “alma bella” muere?
Simple, se muere.
Ayer me contaban con preocupación que no recibían la llamada de un hombre y que dudaban en llamarlo o mandarle un mensaje.
La conversación fue algo así:
Ella: quizás no me llamó porque tiene roto el celular, se le enfermó un pariente o le pasó algo...
Yo: no le interesás.
Ella: que hayan pasado tres días sin tener noticias suyas no quiere decir que no le intereso, quizás sí...
Yo: hay cosas extremadamente simples
Ella: ¿Qué querés decir con eso?
Yo: si el otro no te llamó es que no le interesas, simplemente no le interesas.
Ella: pero hay variables Tuky
Yo: sí, pero no tiene roto el celular, ni se perdió en el Aconcagua, ni se le murió la abuelita, ni tiene el celular apagado porque está regando un potus. Si realmente le interesaras te llamaría y te diría: “me perdí en el Aconcagua, estoy regando un potus y me gustaría que nos veamos cuando termine tan fascinantes tareas”.
Ella: entonces es un “hijo de puta”
Yo: no, hay cosas extremadamente simples.
Y ahora me quedé pensando en su frase “hay variables Tuky”.
Sí, las hay pero apuesto que en tres días se puede encontrar un teléfono público, mandar un mail o dar un indicio pequeño de existencia. Cuando algo realmente interesa se hace lo que se tiene que hacer.
¿Existirán variables de “hijos de puta”? ¿Existirá esa “moda” que señala el cartel?
Aquí me quedo yo, rezándole al Amor:
Que nunca me falte tu guía.
Que nunca sean mis silencios testimonio indolente de vida.
Que en las noches más oscuras sea tu brisa el soplo de todos mis pasos.
Que la fe que te profeso no tenga herida y que si la tuviera, por tener que tenerla, que se haga sangre de olvido.
Amor, hazme amor sobre las cosas perdidas.
Que sobre los manantiales que en mi se secan, persista mi alma sedienta de Amor.
Que tenga mi encuentro con el otro la forma pura y visceral de mutua entrega.
Que cada detalle de mi existencia amanezca en vos con toda tu belleza y tu poesía.
Amor, hazme hambrienta de Amor cuando abunden los “hijos de puta”
Hoy elijo creer que ese cartel está equivocado.
Quizás llegue el día en que el Amor se levante y sabiéndose vencedor sobre todas las modas, rete a duelo a las cebollas que ocultan a un “hijo de puta”.
Mientras tanto yo, yo le seguiré rezando.





20 comentarios:
Tuky,
El camino de tus reflexiones es un fluir encantador.
Tal vez decir que se han puesto de moda los hijos de puta sea sólo una simplificación para llamar la atención sobre el tema. Lo que yo creo es que tienen cada vez más espacio la ironía y el sarcasmo que la candidez y la ternura. Al que se muestra irónico se lo considera inteligente y al cándido tonto.
No toda la ironía es inteligente y muchas veces es bastante corrosiva. La candidez pocas veces es tonta y cuanto mucho será inocua.
Recemos por el amor, por la mirada poética y por la ternura.
"Cebollas infinitas, no terminaremos jamás de retirar las telas que nos abarcan...
debajo, siempre mas abajo, el centro rehúsa dejarse ver tal como es."
(Don Julio)
Muy buena la apuesta al amor
Interesante. Apoyo tu creencia aunque la mía se centre en la naturaleza. Ahora me dejaste picando el ejemplo y no me gustó. El que no llamó tal vez esperó ser llamado (igualdad de sexos) y la idea hdp queda boyando en un limbo. No conviene ser cómoda y demandante. Es de otras épocas.
Un cariño.
Todo tirano, asesino y mal nacido fue un niño inocente.
Tus reflexiones cotidianas como siempre, tan profundas tan hermosas
Tienes un premio en mi blog si quieres pásate a por él
Un besote
Bello relato, y lo de las capas de cebolla es un acierto, y agregaría también tu mención a que un acto o una omisión no hacen a un hijo de puta. Todos pueden equivocarse y hacer daño, pero un hijo de puta tiene otro contenido, más pesado y reiterativo. En lo personal sacaría a las putas del epiteto, me causan gratitud y compasión, no me parecen generadoras de la maldad. Besos sin filiación.
Fritz Perls,el psicólogo gestaltico, solía decir que todos somos mitad santos y mitad hijos de putas...y yo agregaría que en el medio de tales extremos conviven internamente miles de tonos y matices.
Besos.
Luis
es que no hay nada más feroz que la debilidad...
escribí hace muy poco pensando en esto mismo. Y hace menos empecé un borrador de post que quizá no llegue nunca a destino que hablaba algo así de que los defectos son aprendidos (lo qué yo considero defectos claro está) algo así como reacciones alérgicas al sufrimiento que no sabe salir (como una pus que no encuentra poro ni alivio) y se hincha y se infla... de gas y van formando algo así como capas y capas de vanas cortezas defensivas que, al "sospechar" sin razón esperan sólo daño y antes que se cuente diez traicionan, traicionándose a sí constantemente. Creo que Un hijo/a de puta es sencillamente un ser humano que no sabe doler(se) y por consiguiente tampoco amar(se).
Besos Tuky!
El desinterés (por el diálogo con tu amiga) no siempre tiene que ver con ser un hijo de puta sino con la cobardía, que tiene mas que ver con ser un pelotudo que un HDP.
Conclusión: depende con el ojo que se mire, coincido con Incal, nadie es del todo algo...
besos de vaso lleno, mas vale creer.
no creo q gastar el don de la escritura en aquellos q no lo merecen sea redituable, pero bueh! Prefiero q la historia los condene a la más absoluta indiferencia.
Bst Tuky
efa
Me identifico mucho con tu modo de creer, con tus creencias y con tu fe.
Pero hay hijos de puta que lo son, y hasta en eso, las cosas son simples.
Claro que alguien que no llame porque no se interese no merece ser llamado hijo de puta, me refiero a otras cosas, ya sabés.
de todos modos, leerte me hizo bien. Hace bien encontrarse con gente esperanzada, y sea como sea, las cosas pueden mejorar en este mundo.
Besitos.
Eslabón y pedernal
“Al que se muestra irónico se lo considera inteligente y al cándido tonto” es cierto, a veces sucede eso.
Recemos por eso!!
Gracias por leerme y por tus palabras.
Chiru
Gracias por esos versos.
Y sí, creo que es buena la apuesta :)
Besotes
Opin
Me hiciste ver que omití un hecho importen. Ella, ya había mandado un mensaje al susodicho sin recibir respuesta.
No creo que existan ya mujeres “cómodas”, creo que si las hay pueden llamarse “histéricas”, suerte que no son todas iguales.
Un cariño para usted también
40añera
Gracias por tus palabras en mis post que son los diarios premios que me regalas.
Saber que me lees, que algo que escribo te llega es el mejor de los premios que podés darme. Igualmente, Gracias!! por el premio en tu blog.
Un besote
Javier
Es cierto, un acto o una omisión no hacen a un hijo de puta.
Me hiciste acordar en tu “gratitud y compasión” a una mujer en una esquina con botas blancas y lo que me causó... creo que me disparaste un futuro post sin quererlo
Besos sin filiación :)
Incal
Que acertado tu agregado de tonos y matices.
Besos y gracias por leerme.
Trenaluna
“Creo que Un hijo/a de puta es sencillamente un ser humano que no sabe doler(se) y por consiguiente tampoco amar(se).”
Me gustó mucho ese pensamiento. Gracias por compartirlo aquí.
Besos!!
Saltar del tren
“tiene más que ver con ser un pelotudo que un HDP” me hiciste reír. No sé porque pero te imaginé diciendo la palabra “pelotudo” con un énfasis que algunas personas usan y a mi me causa mucha gracia. como decir “paaaaaaloootudo” :)
Besos de vasos llenos para vos también
Efa
Es cierto, creo que peor que el odio es la indiferencia de la que hablás.
Besos
Epístola
¿que sería de todos si no tuviéramos esperanza en algo?
Besitos
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