“Si duele, vuelve a dar”
Ursula K. Le Guin
Dicen que Sísifo engañó a los Dioses y que fue condenado a elevar una roca a lo alto de una montaña para que cuando estuviera por alcanzar la cima, la roca resbalase entre sus manos y rodase cuesta abajo.
Era éste el motivo por el cual Sísifo, una y otra vez, debería empezar el trabajo; ese, era su castigo.
Y yo aquí, pienso: “pobre Sísifo, alto precio llegar a la cumbre para que la roca caiga... alto precio no lograr jamás, su meta...”
Entonces cierro los ojos y se me ocurre ver a Sísifo.
Harapiento, empuja una roca por la ladera de la montaña. Sus piernas parecen cansadas y hace breves pausas en la marcha, para respirar en medio del infierno.
Sísifo da un paso y otro más.
El alma se me llena de pesadumbre.
Pesan mis propias piernas, de sólo mirarlo.
El viejo Sísifo está a punto de llegar a la cima.
Mis ojos se me vuelven alegres "¡lo logró! ¡lo logró!". Entonces, lo inevitable.
La roca toma carrera y a toda velocidad, deshace el camino andado.
¿Cómo se llama ésto que siento al ver un rodar, después de tanto esfuerzo?
Los ojos de Sísifo me miran desde la altura.
Me dan ganas de correr a abrazarlo, de decirle: "yo te ayudo".
Pero entonces, él mismo imita a la roca y desanda el trayecto que, con sus pies descalzos, había recorrido.
Detrás de la misma roca, que ahora siento más pesada, vuelve sus ojos hacia mí y sonríe.
Entonces lo veo claro.
Él, no está condenado a una tarea que fracasa.
Él confía en que el fin de su tarea no es que la roca se quede quieta en la cima sino, que alguien vea que él, confía en algo puro y cierto.
Es cierto y puro lo que lo hace seguir intentando, una y otra vez, elevar esa roca.
Cierro los ojos, y me comprimo en la pintura de Tiziano.
Transformo mi existencia en una montaña... una montaña, al lado de la de Sísifo.
Ambos tenemos una tarea: no se trata de empujar cada uno una roca hasta la cima sino, de no perder la esperanza... no perder la esperanza.





22 comentarios:
Es la extraña rueda que gira y gira sin parar porque necesita saberse vida.La quietud será su fin porque el hastío empalaga y duele.
Sísifo necesita de la roca para saberse vivo.La quietud será su final y no existirá mirada alguna que lo sienta vivo y doliente.
La esperanza es un extraño galimatías interno al que nos aferrarnos en busca de la quietud,de lo finito,de desoír la mirada que nos mantiene vivos.
Todos somos Sísifo porque debemos abdicar de la esperanza como señuelo estético.
Abrazos
La empresa de Sísifo no es un cúmulo de fracasos sino de logros. Consigue transportar la roca hasta escasos centímetros de la cima y, cuando vuelve a rodar, la vuelve a subir al mismo sitio. El hecho de que no llegue nunca a colocar esa roca en la cúspide es una suerte, ya que se le brinda la oportunidad de volver a mostrar su tesón, esfuerzo y logros. Si consiguiera llevarla a la cumbre, su existencia ya carecería de sentido.
Sigamos empujando rocas por esa ladera y disfrutando de nuestra capacidad y éxito para hacerlo. Disfrutemos del trayecto. Colocarla en la cima, es morir.
Tu texto es genial, no nos tienes acostumbrados a nada menos. Excelente.
Un beso.
Mmmmmmmnosè... Estando ZEUS de por medio no le veo mucho de esperanzadora a la tarea de SÌSIFO...
P.D.:Aunque se porfiado y constante,por engañar a los dioses no sè si alguien le gana,eh?!
jajajajajajajajajaj
BESITOS A PASO LENTO
Si es que lo has explicado prefectamente, es aquello de la felicidad no está en la meta sino en el viaje que recorres una y otra vez con la esperanza de conquistarla y la alegría de levantarte.
Un beso
Bonito canto a la esperanza.
De hecho dicen que la esperanza es lo último que se pierde, ¿no?.
Le has dado una bella perspectiva a tu bello texto. Me parece realmente bueno. Besos.
Precioso texto he idea. No me explico como logras realizar tan buenos relatos de forma tan frecuente. ¡chapeau!
Igual que OPin, me pregunto ¿Cómo hace Tuky? ¿De donde proviene tanto talento, tanta calidad literaria, tanta inventiva? Este bar tiene algo mágico definitivamente.
Sísifo es un buen ejemplo de perseverancia y de lucha contra un destino que se le presenta como infinitamente frustrante, pero el no deja de intentarlo. En su tenacidad, como alguien bien señalo está su recompensa, su victoria.
La leyenda me recuerda la película "El día de la Marmota" donde Bill Murray tiene que afrontar siempre el mismo día. Y también la mención en forma directa en una canción de Nacho Vegas, "Cerca del cielo" dedicada a una leyenda del montañismo español que ascendió los 14 ochomiles, Juanito Oiarzabal.
Yo no creo que lo intenta, lo hace, una y otra vez. Y creo que cada camino hacia cima es una tarea distinta no es subir la misma piedra, siempre es otra y el Sísifo que baja también.
También puede pasar que un día los dioses permitan que la piedra en cada rodada se desgaste y cada vez pese menos, hasta que un día quede sólo un guijarro. ¿Qué va a hacer Sísifo? Tal vez grite de felcidad y se vaya. O tal vez se quede con las manos vacías, sin tarea ni meta.
Prefiero pensar que siempre sube una piedra que no es la misma, en la repetición de ciertas cosas suele haber dolor
este posto me hizo acordar al instante a lo que traté de transmitir en Trasparencia...
un poco el sentido es ese, la búsqueda de aquello que imposible, hace que lo posible, se agrande...
concuerdo con Alex y entonces todos somos Sísifo y por ende también montaña y roca que (re)corre;)
Pasé, te leí y me quedé...
Genial.
Saludos.
Felipe
Cuanta verdad hay en tus palabras.
Que placer es leer tus comentarios.
Abrazo
Marisa
“Sigamos empujando rocas por esa ladera y disfrutando de nuestra capacidad y éxito para hacerlo. Disfrutemos del trayecto. Colocarla en la cima, es morir.”
Sobre mi texto no se me acostumbre, ya me encargaré de desilusionarla sólo para no aburrirnos jaja
Un besodelogrospuros
Gabu
jajajaja me hiciste reír con lo de “porfiado y constante”
besitosdepasossaltarines
40añera
Y vos lo resumiste perfecto!!!
Besosdealegría
David
Esperanza, sí, sí, un canto de esperanza.
Cuando le dije a un amigo “me estaba preguntando si de verdad será la esperanza lo último que se pierde” me contestó “lo último que se pierde es la respiración” jaja
besosdeaire
Javier
Gracias por tus palabras y más gracias por leerme.
Besos.
Opin
Me alegra mucho que te haya gustado el texto y me encanta la palabra ¡chapeau!
Disculpe que no sepa explicarle ciertas cosas... es que yo... yo sólo escribo.
Abrazogrande
Diego
“El día de la marmota” esa la vi. Y busqué esa canción y leí la letra:
“un centímetro bastará para salvarme, una sola gota bastará para salvarme, un poco de paz bastará para salvarme”
Gracias por ver magia en este bar y por la paz de tu comentario.
Alex
No lo había pensado de esa manera... me dejaste tildada en un guijarro
Gracias por seguir ahí, leyéndome.
besos
Trenaluna
Sí, todos somos Sísifo y montaña y roca y todo...
gracias por leerme
Besosquerecorren
Adriana
Bienvenida al bar!!
Es un honor que te quedes.
Besos
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Gracias por leerme y el honor que sentiré al leer tu comentario. Para quien escribe, los comentarios son el alimento que me da ganas de seguir. Si no contesto no es por falta de respeto, es que a veces falta el tiempo y otras (muchas veces), los comentarios por sí solos, forman un post que amerita mi silencio atento.
Sí, todos los leo. Así que: ¡Gracias por estar ahí!
Como siempre:
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