Hoy es un día de escribir. Así que no esperen un solo tema, ni algo corto. Solo lo aviso para no hacerles perder el tiempo. Pero que respetuosa que soy lo parió.
Y ahí vamos…
Me gusta cazar puntos recurrentes. Supongo que todo el mundo hará lo mismo sin llamarlo “cazar puntos recurrentes”.
Me explico. Supongamos que alguien te habla de una película y dos o tres días después, otro alguien, te nombra la misma película. Coincidencia, casualidad, guerever. Lo cierto es que a veces, esos puntos recurrentes se dan en mi persona.
Esta semana que pasó una persona que conozco y que llamaremos “E”, tuvo la maravillosa idea de pasarle el pos de “
recházame toda que me gusta” a una amiga suya (que obviamente no me conoce)
“E”, primeramente me pasó por msn los dichos de la chica: dijo que no le gustaba lo escrito.
Obviamente no es la primera vez que me llega algo así. Confieso que no me gustó que “E” diera un escrito mío sin permiso, pero bueno, gajes del oficio.
A “E” le gusta darme con caños, sobre todo porque cree en la crítica “constructiva” y sabía que ésta, no era de ese estilo. No tuvo mejor idea, entonces, que pedirle a esta persona que amplíe su opinión:
“los escritos de ese tipo de minas que no están en paz consigo mismas, tienen baja autoestima (maitena no, ponele, o si, yo q se), hablan pestes de los hombres (o se tienen autocompasión por la mala suerte que tienen), no se, en gral ese tipo de tono cocorito, de superioridad que viene de el estar para el culo con vos misma”
Obviamente no contesté nada a la persona, pero “E” quería saber qué opinaba y a mi me salió un: -Groso!! que me comparen con Maitena que se abrió camino en un mundo de hombres, no es moco de pavo- (?) (nunca supe qué significa exactamente “moco de pavo”, voy a tener que googlear eso. Y ahora que lo pienso, le desconfío a cualquier persona que escriba “q” en lugar de “que”)
Más allá de la crítica, que de crítica no tiene nada porque concretamente, no dice nada del texto sino de una extraña (en este caso yo) debo confesar me sorprendió la visión.
Digo, lo que ella llamó “tono cocorito” es lo que yo llamo “ironía”.
Esa generalización de verme como una mina que no está en paz consigo misma, me encantó.
Me encantó porque pensé que el día que lo esté, posiblemente esté cremada o cuatro metros bajo tierra. Digo, “estar en paz consigo mismo” me suena a “conformismo”, a “quietud” a “¿para qué si así estamos bárbaro?”. Prefiero pensar que la paz nunca se alcanza ciento por ciento. Algo así como “no importa llegar, lo verdaderamente importante es recorrer el camino”
Pero bueno, ella no me conoce, leyó un texto irónico, sacado de contexto.
Pero, y aquí viene el puntito interesante, me crucé con otra persona y en otro contexto. Esta persona también hizo una descripción de mi. No en el mismo tono pero me sorprendió porque, pese a que lo que decía era lindo, a mi me sonó a “paaabre no tenés idea de quién soy”
Y la semana siguió como si todo el mundo se hubiera puesto de acuerdo en “desvirtuemos a Tuky”
La cuestión es que, como decía al principio: “Me gusta cazar puntos recurrentes” y pensar.
“Oh!! siii amo pensar y soy rara y pienso mucho y oooohhh!!! siiii es orgásmico pensar!! y no paro de pensar ni cuando duermo, y soy re re pensante, y soy lo más en inteligencia, soy superior en pensamiento a cualquiera, soy lo más en grositud!!” (eso fue irónico, lo aclaro por si este texto termina en el buzón de alguien que no me conoce ja!)
Así que haciendo uso de mi única neuronita dije “¿Qué distinta me ve la gente? Qué facilidad para describirme sin conocerme. Descripciones tan ajenas a lo que soy en realidad”
¿Qué se puede hacer?
En realidad, no se puede hacer nada, la gente te verá como tenga ganas de verte. Y uno es responsable de esa visión solo, hasta cierto punto.
Sin embargo se me ocurrió, ya que estoy tipeando, hacer aclaraciones.
-
A veces escribo de cosas que dan la sensación de estar enojada con el mundo. Lo cierto, es que puteo, pero no tanto y sí, el mundo me enoja, pero solo de vez en cuando. O sea, no ando por la vida con un bate rompiendo dientes, ni pateando tachos.
Me enoja la televisión. Por algo no tengo.
Me enoja la hipocresía de todo tipo. Desde la monedita de 10 centavos que se le da a un nene de la calle (como si sirviera de algo) hasta la hipocresía de los tacheros puteando a los colectiveros por “creerse los dueños de la calle”.
Me enoja la gente que te empuja y no pide disculpas.
Me enoja la falta de memoria.
Me enoja la gente que finge. La gente que te dice que esta todo bien, que todo esta perfecto, y después desaparece o te tira un martes 13 que ganaría el primer premio en vómitos.
-No tengo la autoestima baja. Dicho sea de paso, y con perdón de los psicólogos, ni siquiera creo en “la autoestima”. Me parece que lisa y llanamente, no existe una persona con una autoestima 100% ok.
Por ejemplo: siempre jodo con mis tetas, con mis tetas “chicas”. ¿eso es tener baja autoestima? Para mi eso es ser realista, evidentemente no tengo 110.
Pero el “detallecito” es que amo mis tetas. Realmente amo la forma de mis tetas, ¿eso es tener la autoestima bien?
Si opto por creer que la autoestima existe, entonces creo que autoestima es tener amor por uno mismo.
Si mis escritos dan la sensación de que tengo la autoestima baja no me preocupa, yo sé mejor que nadie que si me levanté de las cosas que me he levantado fue justamente, por el amor que me tengo.
Caso contrario te recontra aseguro que no estaría escribiendo en este momento.
-Y sí, también es cierto que a veces la vida me parece una puta mierda y te mando un escrito de esos que te dan ganas de no leerme más. ¿pero qué loco no? digo, hay gente que me sigue desde el 2003 ¿será que notaron que soy humana y que tengo días de mierda como cualquier persona?
-Y sí, también es cierto que hay días que la vida es hermosa. Que veo todo simple. Y aunque no parezca son la mayor parte de los días de mi vida. Y me río de cosas tontas. Y amo reírme de mi, y reírme de mi torpeza, y reírme de las tonterías que pienso, y reírme de mi locura porque no jode a nadie. Y tentarme con cosas que no tientan a nadie. Y saber que tengo muchísima suerte. Y reconocer que tengo amigos de los buenos, y saber que le doy peso a las palabras. Que digo “te amo” cuando realmente lo siento. Y “te quiero” cuando lo siento. Y sonrío viendo el papelito en mi oficina que dice “¿Qué carajo importa hacelo de todas formas?”.
-“sos rara”. ajá. ok. ok. soy rara. buenísimo genial. soy rara. Pregunta ¿quién no lo es? Cada vez que alguien me dice que soy rara yo pregunto “¿por qué?”. Nadie, absolutamente nadie, nadie, nadie, supo responderme. Pero eso sí: yo, soy la rara.
-Creo también que soy común, que soy como cualquiera. Solo, que escribo. Así como alguien toca la guitarra, o arma avioncitos de piezas pequeñitas, yo escribo.
Y a veces salen cosas geniales, y a veces salen tonterías, y a veces “encripto”.
Sí, esa es una parte de la escritura que me gusta.
En las cosas que escribo siempre hay un rengloncito mío, o un espacio, o un poner una palabra en el otro renglón, a veces una metáfora.
Quien lea lo pasará por alto, pero solo yo sabré porque dije eso, porque hice eso, porque escribí algo en el medio de un todo. Todo lo demás es de quien lee pero, esa “encriptación” es mía, solo mía.
-No odio a los hombres. Ni siquiera estoy resentida con los hombres. Una vez me dijeron “si te compraste un vibrador es porque estas resentida”, yo creo que me compré un vibrador porque me gustan los penes. ¿ves? todo es según como se mira.
¿Sabés que me gusta de un hombre? que sea HOMBRE. Mirá que raro!!! ¿no?
¿Cómo no reírme de uno que dice que le desarmonizo los chakras?
Ok. Ok. lo reconozco. Puede que me cruce con hombres extraños o que viva situaciones extrañas con ellos, pero eso no quiere decir que los deteste.
Me gusta el hombre que me sorprende, el hombre que tiene sentido del humor, que es inteligente, me gusta el hombre que hace honor a la hombría.
Me gusta el hombre que me domina. Y no me refiero a un hombre que por decir “a” me pegue un sartenazo en el marote. Me refiero a ese hombre que me hace sentir SU hembra, en el mejor sentido de la palabra.
Me gusta hablar con un hombre, ver sus gestos, sentir esa mezcla de sutileza y fuerza.
Quizás tenga que ver con esta idea que tengo de que un hombre y una mujer son opuestos que se equilibran.
Entonces, si soy tierna y él es tierno y fuerte, para mi es el paraíso. Pero si soy tierna y él se lima las uñas y pasa cuarenta minutos en el baño poniéndose pepinos en los ojos para cuidar sus arrugas inexistentes… medio que mi libido se va al tacho.
Cuando hablo (supuestamente mal) de los hombres es porque me enoja la falta de huevos. Si pasaste una noche con alguien y no te gustó ¿para que inventas excusas baratas en lugar de decir la verdad?. Y si pasaste una noche con alguien y te gustó ¿para que te hacés el histérico? ¿sabías que para ambos casos la vida es muy corta como para mal gastarla?
Si alguien se toma la molestia de leer las cosas que escribo sobre ellos notará, justamente, estas dos cosas, por un lado mi admiración y por el otro ese deseo (aún no encontrado) de dar con EL hombre capaz de ponerme los puntos.
¿Qué es ponerme los puntos?. Tengo una manera de hablar pausada, y segura. No sé de dónde catzo la saqué, pero puedo decir cosas con una seguridad tal que nadie dice ni mu.
No es que sea terminante para hablar, sino que me sale decir las cosas segura. Si quien tengo enfrente tiene conflictos con sus pensamientos, o no tiene coraje para contradecirme, me doy cuenta. Y zas!! me aburro, me fastidio. “me gusta oír cosas que dan cuenta de la medida de mi ignorancia” es tan simple como eso.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Creo que si algo no me gusta lo digo, si algo sí me gusta también lo digo, lo mínimo que espero es que el otro sea igualmente claro.
Desgraciadamente pareciera que el “deseo de agradar” tan impuesto en estos tiempos, impide a algunas personas expresar un pensamiento libremente.
A veces me da la sensación que la gente no dice lo que piensa solo por no quedar afuera, por no ser marginado del grupo o de la charla.
Come on!! seducime, decime algo que demuestre que tenes personalidad para tirar al techo. Demostráte que sos humano no un ken tratándome como una barby descerebrada
¿se entiende la idea?
-Y podría seguir describiendo qué soy qué no soy, y aclarando lo que no necesita aclaración. Porque al fin de cuentas cuando me conocés, cuando realmente me conoces, no son necesarias las explicaciones.
Soy lo que ves y lo que está detrás de lo que
creés ver, también.
Soy Tuky.