"allí por donde andes,
andaré yo,
entre la tierra y tu sombra"
Gioconda Belli
Deberás verla, un día cualquiera, quizás, pasar como si nada.
Tus ojos deberán descubrir la luz tenue en la mirada, que te dirá: “aquí, sigue el camino correcto”.
Deberás sentirte torpe, desde la barriga, hasta la punta del cabello.
Sí, el mundo se te volverá cuadrado, y redondo, y tus manos burbujas de jabón.
Sí, se te pasarán todos los días en un instante, y comenzarás el viaje.
Cruzarás los ríos de tus miedos y serás vencedor, poniendo cara de niño y pose de gigante inocente.
Deberás trepar las montañas oscuras de tus tiempos mejores, cometer errores en tus pasos, desandar caminos en medio de un desierto de araucarias.
Deberás saltar las piedras de amores ya soltados, caminar descalzo sobre ese espanto silencioso cuyo rostro anuncia, ninguna bienvenida.
Sí, lo dicho y lo silenciado, deberás cruzarlo a nado.
Sí, en las esquinas perdidas de lo que nunca fue, pasarás en limpio tus mejores versos.
Deberás leer en las estrellas, la impotencia de las constelaciones diciéndote —para despistarte— “no hablamos del destino sino, de la soledad de la distancia, del brillo sutil de los recuerdos idos”.
En el mapa de tus caídas, sentirás el peso de la sangre de los años, la sed que inundará tu boca y el cansancio, de tanta nada.
Te lastimarán las espinas de las caricias ausentes.
En el viaje, sabrás del sabor del agua fresca, pero será menester primero, mojar tus labios con la arena del desconsuelo.
En el campo cotidiano de batalla, será tu pensamiento estratégico, caliente arena de una playa que a nadie baña.
Deberás salvaguardar tu pecho —ese bosque verde, esa savia pura—, que te regalará el temple del no vencido, el brote de toda fe.
Sí, deberás perecer, más no morir.
Deberás gritar, más no aturdir.
Sí, caminar, más no correr.
Sí, callar, más no enmudecer.
Durante todo tu viaje procurarás proteger la belleza en su torre, salvarla del tiempo y del olvido y así; te casarás con la princesa pero primero, matarás al dragón.





40 comentarios:
INCREIBLEMENTE MARAVILLOSO.
la foto es suya?...
"Yo supe tener dragones, pero se fueron el dia en que deje de ponerle pimienta a mi vida".
Con sumo gusto.
Eusebio Obdulio Mirondo.
(Domador de matafuegos)
Atravesando al fuego el alma será fojada tan solo muere lo bello, cuando su rugido acaba. Besos.
Eusebio, si tengo en cuenta que al publicarla, ya pasa a ser parte de quien la mire, la fotografía, mía ya no es, pero sí, la saqué yo.
No quiero pensar cómo sería su vida si le pusiera sal o vinagre (?)
Saludos a sus matafuegos!
Elizabeth: Gracias por leerme :)
Hola TuKy, "Nadie sabe como se mata un drgón" Allí por donde andes
andaré yo, entre la tierra y tu sombra, prodigiosa imaginación que
de la nada has formulado un precioso relato. ¡¡Enhorabuena!!
Un beso
Ángel-Isidro.
http://elblogdeunpoeta.blogspot.com/
“no hablamos del destino sino, de la soledad de la distancia, del brillo sutil de los recuerdos idos”.
En el mapa de tus caídas, sentirás el peso de la sangre de los años, la sed que inundará tu boca y el cansancio, de tanta nada.
Que entrada tan maravillosa, profunda y reflexiva al dar lectura me fui a un viaje interno un viaje por el mapa de mis caidas una visualizacion de las estrellas y constelaciones que son el techo del mapa de mi mundo.
me ha encantado, agradesco tu visita y compartir tus textos.
un abrazo y mi saludo ahh te fleicito por la imagen =)
Angel: muchìsimas gracias por tu lectura.
Un beso
Atlantida gracias por tu sensibilidad
Saludos!
Nadie sabe como se mata a un dragón, es cierto, pero quizás baste con emprender el camino.
El pobre dragón ve como su vida se extingue mientras el animal más carroñero, el hombre, se hace con el mundo.
estuvo muy bien
saludos
Excelente Tuky! qué imaginación tienes ! trepas por la historia con gracia de bailarina. Sos magia pura!
Qué matar al dragón no signifique destruir esa fabulosa fotografía!
Con todo el cariño!
Jajajaj excelente antesala a tu hermoso blog!!!
En hora buena Tuky...aqui me tienes y aqui volvere!!!
Abrazos caribeños
Me ha encantado el relato de como matar a un dragón. Seguiré todos los consejos prácticos que das y llegaremos por fin a la meta codiciada.
Un abrazo, Tuki
Hermoso texto, me transmitió un fatalismo curiosamente esperanzador.
Son tannnnntas las cosas que uno se aprende una vez que se le cruzaron en el camino!!!!
P.D.:Quizás lo que hoy parezca una proeza,mañana sea un detalle con tal de llegar a la princesa... ;)
BESITOS GUERREROS
Hola, hoy solo paso para agradecerte que te hayas quedado a mi lado.Ya debo retirarme, espero poder con agrado tu historia del dragón.
Santa noche
Sor.Cecilia
Si, deberá de vivir su propia vida, pero ojala no tenga que matar al dragón, solo debe mantenerlo en su interior, domar a la fiera que se lleva dentro...Que profunda eres, muy agudo tu ingenio,exquisita prosa.
Muaks.
Qué viaje alucinante!
Lindo texto!
Besos,
Franco
Matar al dragón es la parte más jodida.
Aunque sacar esa foto debe haber tenido lo suyo, excelente!
Me encanta esa seguridad cálida que rodea la poesía de este maravilloso texto; me dejó la sensación de que a los dragones se los mata desde un delicado equilibrio interno; por eso debe ser que nadie sabe cómo matar un dragón, porque habrá tantas muertes como personas dispuestas a emprender un nuevo camino a contramano de sus fantasmas,
Fuerte abrazo, excelente.
Me alegro de haber tenido ayer, gracias al escaso aire que ventilaba mis pulmones, la sospecha de que esta entrada estaba buena, pero también gracias a lo mismo la imposibilidad de leerla. A decir verdad las palabras me bailaban sin comprensión ante los ojos y sólo me quedé con el Dragón. Bellísima foto que me llena de intriga. Digo que me alegro porque hoy he regresado a ver si las palabras y mi capacidad de entendimiento no me jugaban una mala pasada como ayer y he tenido el placer de unir la imagen con los versos. Porque he leído un poema o antipoema o todo lo contrario que me ha dejado pensando en todos los dragones que debimos matar para salvar la belleza de la torre y la princesa que habita en ella y aún así en los rincones, a la sombra, cuando no lo vemos, a veces de las cenizas brotan restos de ese fuego que hizo aparentemente invencible al dragón.
Besos!
Una hermosura de texto.
saludos.
El texto parece un cuesta arriba, que en definitiva es el vivir. Una verdadera síntesis, lograda a través de esas instrucciones y premoniciones, una hoja de ruta marcada al detalle. Y el dragón, en realidad, es lo de menos: si después de haber pasado por todo eso no sabés cómo matarlo, volvé, no aprendiste nada. Yo sé matarlo, a mi manera. Besos.
Tuky Reloaded!! De Bendita Madre renació tu pluma!! Refakin bueno! :-)
No me preguntes porqué, pero me trajo recuerdos de Eluney...
Como siempre.....se va uno deslizando por el texto!
El dragón se mata con la misma convicción que se necesita para vivir los sueños.
Un beso.
Me encantó leerte. Me gusta esta bella historia del dragón.
Gracias por tu enlace. Yo también te dejo enlazada.
Besos y susurros cálidos
Muy bueno, y gracias por seguirme. Nos leemos.
Es un conjunto maravilloso. El texto poético me encanta, me llena. LA foto es una pasada sutÍl.
“no hablamos del destino sino, de la soledad de la distancia, del brillo sutil de los recuerdos idos”.
Un besazo; te deseo la mayor de las suertes.
Me pareció un poético decálogo de ese inevitable viaje...sin embargo yo jamás pensaría en matar al mito del dragón.(qué bella foto) Saludos.
Bellísima forma de escribir. Y de fotografiar...
Saludos, Tuky.
subir, seguir, resguardar
abrazo*
"Si, deberás perecer, más no morir" ... me gusta, es una buena salida a mi encrucijada con respecto a la lucha con el dragón.
Siempre pensé que nuestros dragones nos equilibran de cierta forma, de acuerdo con esto tan famoso :) "Si matas mis demonios mis ángeles morirán también" T.W .
Creo que redefiniré mi concepto de dragón :))))
Besos.
Querida Tuky:
Mataremos al dragón una y otra vez, aún sintiendo el peso de la sangre, de nuestra sangre añosa, pero el fantasma siempre nos acechará en el trago fresco del agua y en la áspera arena de nuestro desierto personal. Volveremos a sentir como espinas las antiguas caricias ya ausentes, y más las que pudieron ser y no fueron, y nunca serán. El tiempo irreversible cuya única moviola es el recuerdo amargo o grato, pero nunca real.
El dragón nos acompañará hasta la muerte y ese acto será el final de nuestro dragón personal.
Me ha encantado tu post: Un beso.
Simplemente hermoso!
No hace mucho tiempo escribí sobre un San Jorges y Dragones, que me envolvian.
Según Ghibran "Cada Dragón tiene un S. Jorge que lo mata".
Bendito Dios los que tenemos dragones enraizados en el alma, miedos que helaron nuestra capacidad de amar... después de leerte quizás solo sea un camino de maduración y aprendizaje, justo para el momento óptimo en el que sientes que estás en el camino correcto, eso aún no le he sentido.
Deberé morir a todos mis recuendos para vivir de nuevo.
Deberé gritar a mi miedo, pero no aturdirle para que siga siendo alarma.
Caminaré a tiempo para descubrir, pero no correré para volverme a perder.
Callaré todos mis dolores para no espantar a un nuevo S. Jorge más no enmudeceré para alentarlo en la lucha.
Hola Tuky, primera vez que leo y comento. Me gustó mcuho. Supongo que emprender un camino implica algo del orden del desprendimiento, de lo descarnado, del enfrentarse a los dragones externos... e internos.... más tarde o más temprano, siempre se llega. Besos!
No se yo, pero creo que acabo de hacer un buen blogodescubrimiento.
Este es un claro ejemplo de tu arte que combina texto e imagen a la perfección. Por eso para mi son inseparables y se pierde mucho sin alguno de los dos...
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Gracias por leerme y el honor que sentiré al leer tu comentario. Para quien escribe, los comentarios son el alimento que me da ganas de seguir. Si no contesto no es por falta de respeto, es que a veces falta el tiempo y otras (muchas veces), los comentarios por sí solos, forman un post que amerita mi silencio atento.
Sí, todos los leo. Así que: ¡Gracias por estar ahí!
Como siempre:
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