“...fue encontrar un camino
en el fondo más cruel del pozo ciego...”
Vicente Gallego
“¿A dónde estás cuando no estás con vos?”
Cuando estoy sin mí, me voy a "El país de Nunca Jamás", no el de los cuentos sino, ese de las sin fronteras (inexistentes y desesperanzadas).
Cuando estoy sin mí, voy a vestirme de duelo y me siento lunar negro —diminuto, casi invisible— en el lomo de una pulga, de ningún perro.
Me voy de mi a ese lugar de escondites ciertos, a esa baldosa moribunda donde siempre llueve, y maldigo —desde esa miniatura oscura— por igual, a peatones y tortugas.
Cuando estoy sin mí, voy a las horas de mirar el techo sin hallar inspiración que me salve y hasta podría jugar al backgammon
con piezas de ajedrez para tener así, algo de que quejarme.
Y ceno melancolía mientras me baño. Y me cuelgo como una perla descascarada, al cuello de una jirafa; para mirar a todo el mundo, con la misma soberbia con la que un gato aterriza parado aun, en los cantos más filosos. Y me siento a pensar qué otra cosa puede ser mi mano que no sea un montoncito de fósforos apagados.
Bienaventurados los pasos que me dejaron sin mí para enseñarme la buena aventura de estar conmigo.
Nota: La pregunta que aparece en el inicio de este post fue la que me dejó un anónimo. Gracias por la inspiración!
Si querés colaborar con preguntas que puedan desencadenar futuros post, podés dejarlas aquí











